domingo, 29 de abril de 2012

Mi Vida

En la brisa de una noche de luna llena, luciérnagas iluminaron el cielo y con un par de ranitas croando, conseguí ver la oscuridad del mundo y lo quise conquistar; por medio de aventuras que jamás volveré a soñar.
Sentado en los recuerdos de mi infancia veo a mi padre llegar junto cada atardecer dando un suave arrullo a la noche de luna lunera.
Pasaron tristezas y lagrimas pero la alegría y amor de mi hogar me ayudaron a conquistar la realidad.
Mis hermanas y mi hermano son  los pilares de mis sueños, para ellos cada noche pido amor, pido paz y pido un mundo sin maldad, un mundo como el que soñé, un mundo lleno de música lleno de pasión, lleno de comida para el corazón.
Cada noche es el reflejo soñado de un mañana para vivir.

Un día cualquiera de febrero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario